Te recomiendo o no una película.

Jamás te la arruino.


'What I came to understand is that change is not a choice.'

domingo, 21 de febrero de 2010

Los Abrazos Rotos

WARNING: Almodóvar tiene una fórmula exquisita para hacer películas y esta vez cuenta una historia a cerca de secretos que están por revelarse.


Todo se alinea para que el guionista Harry Caine le cuente a Diego –su aprendiz e hijo de su directora de producción –la historia de hace más de una década atrás y que nos lleva a principios de los años noventas. Esta historia envuelve a la madre de Diego, al guionista, a su amante Magdalena (Penélope Cruz) y su multimillonario novio, en una serie de eventos que llevarían al guionista a quedarse ciego en un terrible accidente donde perdió algo más que su vista.
Esta es la historia de situaciones incomodas, secretos que no se han olvidado y del momento en el que el pasado sale a relucir en las vidas de estos personajes.


Los Abrazos Rotos tiene un guión moderno donde cada capítulo, cada situación, cada escena, cada plano, están majestuosamente interconectadas con una trama poderosa donde todo encaja a la perfección.

Los recuerdos viajan como una línea paralela en el presente de los personajes y el director los utiliza para poderlos conocer interiormente en la medida en que vamos entendiendo sus motivos personales.


Sin duda, el personaje principal de la película es el rojo. El color del pecado, de la pasión y al mismo tiempo del sacrificio. Da un dinamismo y una energía vitalizante a cada una de las tomas donde el rojo impera, que es en casi toda la película. Y no hay saturación de ningún modo, los colores primarios en Almodóvar se manejan tan armoniosamente que no dan cabida en ningún momento, de incomodidad o de la sensación de que lo que estamos viendo es barato (porque simplemente no lo es).

Pues el arte de Almodóvar… qué sutileza y qué maravilla ser un grande del cine no solo por las historias y por el peso dramático con el que conecta a los actores, sino también por el arte, por la la fotografía y por la música; hacer de una película, el arte que lo reúne todo.



También, el español alude a Hitchcock un par de veces (Vértigo, por ejemplo) y a las películas de film noir (The Third Man), para distraernos de lo que posiblemente es una poderosa línea narrativa que te atrapará en este drama moderno donde una corta actuación de Lola Dueñas (Volver, Hable con Ella) da el toque cómico al asunto. (Cómico es poco que decir, su papel es fascinantemente divertido y al mismo tiempo serio.)


Y Penélope... si no te gusta Almodóvar, por lo menos puedes verla desnuda. Esta vez, ella es intrigante, mentirosa, astuta y perspicaz. Inteligente y bella, siempre musa del director, nunca nos cansaremos de verla en tan diferentes facetas de las mujeres que personifica.

Lo dice alguien a quien le ha tomado tiempo enamorarse de las películas de Almodóvar, esta es una película que no se puede perder. Aquellos que les gusta Almodóvar, Los Abrazos Rotos les fascinará. Aquellos que no les gusta, véanse Volver; si les gusta Volver, véanse ésta. Si no les gusta, jódanse.




penelope dice de su personaje;::::
http://www.youtube.com/watch?v=rpZUYgccaEI&feature=player_embedded

trailer::
http://www.youtube.com/watch?v=kJGjlZg6GOQ&feature=fvw

domingo, 7 de febrero de 2010

Adaptation!

WARNING: Una narrativa que te permite sentir que haces parte de la creación del guión de la película que estás viendo. Si no entiendes, igual será fácil adaptarte a esta obra maestra que se traduce en español, El ladrón de Orquídeas.

Esta es la historia de Charlie, un guionista que lucha consigo mismo al tener que adaptar un libro de flores para hacerla una película. El libro lo escribió una desadaptada neoyorkina, Susan Orlean, tres años atrás cuando conoció a John Laroche. John está obsesionado con las orquídeas y luego de varias entrevistas con Susan, se convirtió en el personaje del libro, el cual es para Charlie, imposible de adaptar. Además Charlie, tiene un hermano gemelo -Donald –que está viviendo en su casa y quien escribe un guión de pésimo gusto, sólo para ganar mucha plata; Charlie y Donald son polos opuestos. Donald es chistonto, fiestero, poco profundo, con suerte en el amor.

Charlie Kauffman es una persona que causa incomodidad, es cobarde y vive con gran dificultad, además en el momento no es fluido con su escritura. Es un desadaptado. Susan Orlean es una mujer que busca profundamente apasionarse por algo, ella siente un vacío en su vida, una falta de sentido, se siente perdida. Ignora su alrededor y solo tiene ojos para Laroche. Laroche, en cambio, tiene una fijación por las orquídeas. Él suele ser apasionado, pero lo que más le interesa a Susan de este sujeto, es que fácilmente deshecha obsesiones por unas nuevas. Cosa que para ella es imposible de hacer.
“I want to know what it feels like to care about something passionately.”

La película es un va y viene en el tiempo entre las tres historias de Charlie, Susan y John. Ahora, la manera como se cuenta es absolutamente magnífica, de tal forma que es imposible aburrirse. Incluso da la sensación de estar escribiendo la película junto con Charlie Kauffman, el verdadero guionista de la película que es el incómodo personaje que interpreta Nicolas Cage (quien tambien interpreta a su hermano gemelo Donald).

Pero además de sentir que uno hace parte de la creación de la película, también da la sensación de que todo ocurrió en realidad. Puede ser porque el guionista de la película es Charlie Kauffman (personaje principal de la movie), porque en verdad existe un libro que se llama “El ladrón de orquídeas” escrito por una verdadera Susan Orlean, acerca de un verdadero John Laroche. Pero también todo es tan real porque con esta película creces, comprendes, y experimentas la vida de varios personajes que, tienen algo de ti. Finalmente entiendes lo que significa adaptarse en la vida diaria, es adaptarse porque el cambio no es una elección, simplemente ocurre.

Entonces aquí siempre hay una sorpresa, un personaje, una situación que la hace única al mejor estilo del combo Jonze y Kauffman (Being John Malkovich). De las películas cuyo final es grandioso e inesperado, Adaptation es la ganadora.

Un minuto de la película que no olvidarás (y que no importa que veas, así no hayas visto la película):::
http://www.youtube.com/watch?v=0WCx6GjD8d4&feature=related

‘Writing is a journey to the unknown’

martes, 2 de febrero de 2010

The Shining

WARNING: Ser el observador del límite al que puede llegar la mente humana es algo que no es para todos, porque la mente es perversa y enferma. Quizás si incluyo que Jack Nicholson es el loco que se pierde en un laberinto escalofriante de alucinaciones, quizás se la quieran ver.


Stanley Kubrick es un dios del cine -no el único pero sí uno de los muchos. Por lo menos para lo clásico, este sujeto supo hacer de las suyas, con 15 películas en las que marcó el terreno en todo tipo de género, con todo tipo de historias y personajes. Nos introdujo al interesante Humbert Humbert de Nabokov, al inmaduro Alex en La Naranja Mecánica y a la herramienta enemiga del hombre: Hall 9000. Nos contó una historia en la que cada plano parece literalmente, una obra de arte (Barry Lyndon). Entre su legado, también está una de las historias de guerra más cruda y sensata (Full Metal Jacket) y la esencia de la comedia oscura y sarcástica en otra película acerca de la guerra (Dr. Strangelove). Además, ‘2001: Odisea Al Espacio’ abrió un horizonte en el quehacer de la ciencia ficción (aún así Fritz Lang sea el verdadero genio de lo inimaginable); incursionó en la literatura con una espléndida versión de ‘Lolita’ y de su última película, dicen las malas lenguas, que fue él la razón por la cual Nicole Kidman y Tom Cruise se divorciaron (Eyes Wide Shut).
Nominado más de una docena de veces, por cinco películas diferentes, jamás ganó un óscar por mejor director, guión o película. Por extrañas razones, la crítica lo odiaba. Por lo menos en su época. Pero hoy en día me atrevo a decir que es de los directores más nombrado en las aulas, de los directores favoritos entre los cinéfilos modernos y sus películas, obras de arte que jamás pasarán de alto.

Después de este corto tributo a quien me hizo enamorar del séptimo arte, me dedicaré a su thriller psicológico ‘The Shining’. Una historia que muchos podrían malinterpretar. Yo la vi cuando tenía 13 años y la detesté, me pareció una pésima película de fantasmas en donde al final no se resuelve absolutamente nada. Diez años después, sigo pensando que mucho no se resuelve en esta leve adaptación del libro de Stephen King, pero cambié de parecer con respecto a la infantil película de fantasmas. De fondo, esta película es más compleja de lo que muchos creen. No es la historia de una casa embrujada, no es la historia de unos fantasmas acechadores. Es la locura humana que se experimenta por estar aislado, la psicosis de un sujeto que se ve enfrentado a sus peores miedos, o bien puede incluso llegar a ser la alienación moderna.
Jack Torrence (Nicholson) decide ir con su familia a internarse durante el invierno a un hotel -que cierra sus puertas durante la temporada -para cuidarlo. Antes de dejar a la familia en el hotel, el gerente le comenta acerca de una situación de hace unos años donde un señor mató a su esposa e hijas durante el encierro, pero Jack dice que no hay nada que preocuparse.
El hijo de Jack tiene un don extra natural que lo permite comunicarse con el más allá. Tiene alucinaciones y recibe mensajes, puede leer la mente, tiene ‘the shining’ y del sitio en donde están internos no recibe las mejores sensaciones.
Todo se complica al pasar de los días, cuando Jack empieza a enloquecer.
‘The Shining’ es una odisea al interior de la perversa mente humana, a su lado oscuro y demente. Es un viaje escalofriante hacia el laberíntico mundo mental de la locura humana. Es presenciar el misterio del más allá como un simple espectador. Es la insanidad, la locura, el insomnio, una enfermedad. Una de las últimas escenas es Jack Torrence persiguiendo a su hijo para asesinarlo en un inmenso laberinto del hotel; esa es la locura venciendo la cordura e inocencia.

viernes, 29 de enero de 2010

Avatar


WARNING: La película más taquillera de todos los tiempos dice algo de nosotros: nos entretenemos con lo más caro y poco nos importa la historia que nos cuenten con tal que hayan explosiones, unas gafas 3-d y razones ecológicas de fondo (porque está de moda).


Desde la primera escena ya lo sabes todo. Un hombre en silla de ruedas va a salvar el mundo X. ¿cómo? Con cuatro choco amigos, entre ellos ¡Sigourney Weaver! En medio de todo hay explosiones, villanos, paisajes y animales nunca antes vistos; vamos, yo sé que tú la viste.

Entonces debo confesar que la única sorpresa que me llevé, fue cuando entendí la definición de avatar. Un muñeco al estilo matrix, que es una mezcla entre lo humano y lo ¿extraterrestre? y que es el puente para comunicar la raza humana y una especia ¿alienígena? En realidad, cuando el personaje principal se levanta en el avatar es muy divertido por unos segundos, hasta cuando no entiendes qué está pasando con la música.

Los efectos especiales, al igual que en Titanic, son increíbles. Pero lo emocionante no va más allá de la sensación visual. El montaje es como el de una telenovela ecuatoriana. Las actuaciones son peores que las de Padres e Hijos y la música, en realidad no recuerdo nada de ella, solo pensar: “¿qué mierda está sonando?” El personaje principal es un fracasado que se parece a Ewan Mcgregor, quien ha memorizado a la fuerza sus diálogos y es tan caricaturesco como Aladino o John Smith; ahora, eso te pone a pensar: “Disney nos ha enseñado que en este momento, empiezan a cantar”, Y NO LO HACEN! No, nunca salen Timón, ni Pumba.


De los momentos inquietantes es cuando le pregunto a mi amigo que se estaba repitiendo la película: “cuánto falta?” y me responde: “alejo, acaba de empezar.” Y no soy de los que me rindo fácilmente; incluso recé para que el final fuera insólito y sabe qué, no lo fue. Fue lo mismo que Titanic, sabíamos que le barco se iba a hundir.


Ahora, si lo que quieres ver es una mezcla de Pocahontas con El Rey León en el futuro pero donde los personajes NO cantan, en donde un G.I. Joe es el villano y una Sigourney Weaver no es perseguida por aliens, esta es tu película.


Pero si para algo es bueno James Cameron, es para promocionar sus películas, para llenar las salas de cine y hacer que duren en cartelera un par de meses. Es decir, para hacer billete. Entonces seguramente, al igual que Titanic y el Señor de los Anillos, Avatar se va a ganar todos los premios Oscar que existen y por qué no, si tanta plata ha hecho, se los merece todos. Incluso al papel de mejor villano GI Joe.

Y la música, tan mala que no inspira ni salirse del cine.

Dónde quedó el dude que hizo T2? Se hundió con el Titanic, nada que hacer. Así de malo como este chiste, es la película.


http://www.youtube.com/watch?v=UTRaAnzmG00

Si te gusta el video de esta canción, te va a gustar avatar::

http://www.youtube.com/watch?v=3sc2C6ZWHCQ


http://www.youtube.com/watch?v=PUxqK4BWN1M

miércoles, 27 de enero de 2010

Dog Day Afternoon

WARNING: En esta película, hay siete cajeras cuyas aburridas vidas cambian cuando dos tipos entran a robar el banco en el que trabajan. !Es el evento del año y las siete cajeras, se vuelven famosas, por una tarde entera!

Basada en una historia real, Sonny (Pacino) junto con su extraño y poco elocuente amigo Sal llegan a atracar un banco. En el momento de entrar en la caja fuerte se dan cuenta que no hay dinero. Todo se empeora cuando a los diez minutos están rodeados por la policía, camarógrafos, fotógrafos, curiosos y vecinos. Entonces es cuando el atraco, se vuelve un secuestro.

Tal como dice el afiche de la película: tuvo que haber sido un asalto de diez minutos… a las doce horas era el evento más caliente en televisión…


Dog Day Afternoon (1975) es la esencia de una tragicomedia postmoderna en donde dos personajes alienados se ven enfrentados a lo ridículamente cotidiano mezclado con lo escalofriante de estar rodeado por centenares de policías y curiosos que han llegado al lugar de la escena de un robo.

En esta película vemos la transición de Sonny de convertirse en un héroe por burlarse de la autoridad, hasta el punto en que es abucheado cuando se conoce a fondo de quién es él realmente; todo a través de los hambrientos y sensacionalistas medios de comunicación que son quienes dan de comer al pueblo hambriento por este tipo de noticias.

Sonny es un soldado de Vietnam, por lo que es sagaz y capaz de cualquier locura. Se burla de todo el equipo policial que está detrás de la misión de rescatar a los secuestrados, razón por la cual es el fucking héroe de la tarde. Pero más adelante, el mundo se entera de que Sonny está casado con una mujer con la que tiene tres hijos y al mismo tiempo, está casado con un hombre, razón por la cual está robando el banco: para pagarle la operación de cambiarle de sexo. He aquí el elemento que hace que el héroe se convierta en una vergüenza y en un criminal. Es definitivamente, una película counter- culture de los 70s.


En cuanto a las actuaciones, las situaciones y las reacciones son tal reales como la vida misma. El director Sydney Lumet (12 Angry Men) dejó mucha improvisación para todos los actores, dejándolos así con la libertad de apropiarse aún más sus personajes.


Hay que aclarar que Sonny es un hombre bueno y que las siete cajeras, en su mayoría disfrutan de esos cinco minutos de fama, en los que sus nombres suenan en todos los noticiarios del país, que salen en televisión etc...


Un montaje inteligente y perspicaz que permite acompañar al personaje de Sony en su gloria, su miedo, dolor y vergüenza y que contrasta con la falta de música que hay en la película, no hay ningún segundo de música incidental; generar tensión sin el recurso musical es tarea de genios.

Demasiado recomendada.

Tráiler::
http://www.youtube.com/watch?v=RkhyMnKJ5Xo

de las mejores partes: se puede ver, no revela nada asombroso, es simplemente un momento glorioso:
http://www.youtube.com/watch?v=CYl9nNIoz8o

lunes, 25 de enero de 2010

Sweet And Lowdown

WARNING: Una oscura comedia, con un montaje teatral, excelente música y un par de actuaciones que conectan a la audiencia con una historia llena de nostalgia y desamor, una vieja fórmula de Woody Allen que sin duda alguna, le funciona a la perfección.



El Jazz y el swing, hacen de Sweet and Lowdown (1999), una película divertida y fácil de disfrutar. Esta película se ve y suena muy bien hasta el punto que es imposible no dejarse llevar por el entusiasmo y la melancolía de los treinta. Es el acompañamiento perfecto que envía y conecta a la audiencia con la época. La fascinación del director neoyorkino por el jazz se refleja en este drama-comedia-falso documental en donde conocemos al desordenado, detestable y predecible Emmet Ray, el segundo mejor guitarrista del mundo, tal como él se presenta. A pesar de su presencia e inmadurez, el mundo entero se enternece con el tocar de la guitarra de Emmet; he ahí cuando fluye su autenticidad, cuando se expresa y le muestra al mundo lo que tiene para ofrecer.

Pero Emmet Ray (Sean Penn) es detestable e irresponsable. Además de manejar a la perfección la guitarra, es experto en enterrar sus sentimientos, en no expresarse sino a través de su arte y quizás porque le tiene una inmensa fobia al amor, que le prohíbe expresarse totalmente, puede ser este el limitante que no lo deja ser el mejor guitarrista del mundo.

La actuación de Samantha Morton, la muda, bella e inocente chica de la que Emmet Ray se enamora, es perfecta e impredecible, haciéndonos recordar a personajes como el de la ciega en City Lights de Chaplin o en general de los personajes de las películas de cine mudo. La expresión de sus ojos, lo son todo. Samantha Morton interpreta a Hattie, quien es indiscutiblemente la mejor pareja para el irresponsable y odiado Emmet, ya que ella jamás le discute, no le hace preguntas y se conforma con lo que el guitarrista tiene para ofrecerle. Es una relación de un monólogo que se ve interrumpida por la femme fatale: Uma Thurman, quien tiene para ofrecerle a la película, el papel de diva que tanto adora Woody Allen.

La narrativa es como si se tratase de un documental -tal como en Zelig -y a partir de anécdotas de estudiosos del jazz y de la música en general, se recrean las imágenes de la vida del guitarrista. Sus andanzas, sus borracheras, sus ideas, su desenfreno, la incapacidad de enamorarse, su vida a partir de mitos en donde conocemos a lo que discutiblemente es “el mejor guitarrista del mundo”.

Levantarse después de cuatro días de fiesta y embriaguez en un lugar totalmente desconocido, nunca había sido tan divertido como cuando Sean Penn lo interpreta.

(Por que Django Reinhart es el mejor guitarrista del mundo)
http://www.youtube.com/watch?v=mpO5xIltlyU&feature=PlayList&p=EA964B9E395FC880&index=8

domingo, 24 de enero de 2010

Leaving Las Vegas

“You’re like an antidote that mixes with the liquor and keep me in balance.”


Warning: Para que estén seguros de lo que van a ver en esta película, tomar alcohol se conjuga con respirar aire. Y si Pretty Woman no cumplió con tus expectativas, o quizás quieres tomarte un receso de la abundante porquería hollywoodense que hay por ahí, no dudes dos veces en que Leaving Las Vegas, es para ti.



La voz de Sting nunca había sonado tan nostálgica (http://www.youtube.com/watch?v=QS1MgqJ7B3Y), el jazz de la noche nunca tan nocivo y definitivamente, Nicolas Cage jamás había sido tan bueno. Esta es la historia de un guionista hollywoodense, alcohólico y solitario que ha decidido dejar todo atrás –o en realidad no ha decidido, ha sido el todo lo que lo ha dejado a él atrás –y viaja a Las Vegas para “tomar hasta morir”, en sus propias palabras. La cosa se torna romántica, cuando una noche conoce a una prostituta que después de unos días lo invita a vivir en su casa.


Es la decadente vida de un alcohólico y una puta. El primero grita sin ser escuchado, y la segunda transmite su vergüenza a través de sus ojos. Un primer encuentro entre prostituta y alcohólico, nos recuerda al primer encuentro de la joven puta y del taxista en Taxi Driver. Y un segundo encuentro, lo menos romántico posible, lo más acido y anti-hollywoodense nos enfrenta con la increíble casualidad de este tipo de películas en donde no hay héroe ni villano y mucho menos un final que lo resuelve todo.


El personaje de Nicolas Cage y el de Elisabeth Shue hacen de esta película una “must see”. Increíble como con sólo una mirada, se puede uno involucrar con el personaje. Los conoces, los quieres y quizás, los lloras. Es el amor cuando se ofrecen lo que el otro necesita, y es perfecto, romántico, fugaz y agonizante. La perturbante ansiedad de estar hospedado en “The Hole You’re In” y no en “The Whole Year Inn”.


Además, una banda sonora increíble:::


La película, recomendada de aquí a la Luna.



"So, what are you doing here?"